Hoy nos hemos levantado y había un
silencio diferente. No era el silencio de cada mañana, no el silencio ruidoso
de levantarse corriendo para empezar el día enérgicamente, sino que un silencio
de verdad. Ya ayer tarde, y más aún por la noche
entre villancico y villancico lo empezamos a escuchar aunque no fuéramos del
todo conscientes de ellos. Otro año más, hemos
sido protagonistas de esas cenas familiares largas y largas donde uno sabe
donde se sienta a la mesa pero no sabe cuando se va a levantar. Otro año más
los hogares se vistieron de gala y nosotros volvimos a sacar nuestra mejor
sonrisa, envuelta en un buen perfume, porque es Navidad.
Por una noche
intentamos dejar a aún lado, rencores, enfados, trabajos, preocupaciones,
porque son días especiales, y al menos en la noche de Navidad, no queremos que
quede manchada con simples tonterías.
Pero, ¿y si mañana nos
levantásemos y volviera a ser Navidad? ¿Y si pasado mañana también? ¿Y si esta
tranquilidad, ese querer sacar lo mejor de nosotros mismos durará un día y otro?
Las respuestas están en cada uno de nosotros, ya que cada uno es el que decide
hacer de sus días, una navidad continua, o en cambio, reservarse lo mejor de sí para
ocasiones especiales, guardarse lo mejor de sí para uno mismo, de manera que
quede envuelto en una envoltura opaca, oscura que no atraerá a tantas y tantas
personas que esperan de nosotros mucho más.
Tal vez lo único que
no me guste de estos días, sea, que rápidamente nos olvidamos de que todos los
días, pueden ser Navidad. No basta con recordar que la Navidad es el
Nacimiento de un niño que trae consigo paz, amor, alegría, solo por una noche. No son simples tradiciones, ha
sucedido de verdad, y si todos fuésemos conscientes de esto, volveríamos
a escuchar el silencio navideño cada noche, cada día.
¡Feliz Navidad!

Me gusta ver como a tan solo unas páginas web de mi blog hay felicitaciones navideñas tan bonitas! Lo nuestro es pequeño, pero el océano esta lleno de gotas pequeñas.
ResponderEliminar