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lunes, 10 de diciembre de 2012

Los meses del año

Buenos días a tod@s, os envío lo que ayer recibí de Mónica, para que vayamos trabajando con nuestros hijos en casa, ya que forman parte de la rutina diaria de la clase. Es interesante ir al mismo compás que en la escuela y agradecemos a Mónica, que nos envíe estos recursos.

¿Cuántos meses tiene el año?   
Yo me los quiero aprender,
ayudáme tú a nombrarlos,
y no me confudiré.

El primero es enero,
febrero viene después,
no olvides que es pequeñito,
casi acaba de nacer.

Le siguen marzo y abril, 
abriremos el paraguas,
gotitas caen más de mil.

¡Mayo y junio están aquí!
todo está ya florecido,
y en mi pelo hay un jazmín.

Julio y agosto, amigos,
tostándose bajo el sol, 
en la playa se han dormido.

En septiembre empieza el cole,
y todo ya es ilusión.
Despacito llegua octubre,
El día ya se acortó.

¿Cuántos llevaremos ya?
¿Terminamos ya de contar?
Con sombrero y con bufanda,
noviembre llamando está.

No se me puede olvidar
que, con su vestido blanco,
en diciembre es Navidad.
 

Motivamos con el cuento popular

EL PINO
En el bosque había un pequeño pino que no prestaba atención al sol, ni a la dulzura del aire, ni a los niños que buscaban frutos a su alrededor...¡Sólo quería crecer muy deprisa!
-¡Oh, si pudiera ser tan alto como los demás árboles -suspiraba-, podría extender mis ramas alrededor y miraría el mundo desde mi copa!
Pasaron algunos inviernos más, y pino se convirtió en un gran árbol.
"Sí, sí, crecer, hacerse alto y mayor. ¡Esto es lo que de verdad importaba", pensaba.
Al llegar el otoño los leñadores cortaron los árboles más altos.
!¿Adónde se los llevaban?, ¿cuán sería su suerte?", se preguntaba el pino.
En la primavera, tan pronto llegaban la golondrina y la cigüeña el árbol les decía: ¿Saben ustedes a dónde han ido los otros árboles?, ¿hacía dónde se los han llevado? La cigüeña se quedó pensativa y respondió, moviendo la cabeza:
-A mi regreso de Egipto encontré un buen número de nuevos veleros; tenían unos mástiles espléndidos, y en cuanto sentí el aroma de los pinos comprendí que eran ellos. ¿Oh, qué derechos iban!
"¡Cómo me gustaría ser grande para atravesar el mar!", pensaba el pino. 
Al acercarse la Navidad los leñadores cortaron algunos pinos, los depositaron en los camiones y se los llevaron a la ciudad.
-¿Adónde les llevarán? -se preguntaba el pino.
-¡Nosotros lo sabemos! -piaron los gorriones- Hemos mirado por las ventanas de las casas y vimos cómo los colocaban en el centro del salón y los adornaban con cosas relucientes.
-¿Y luego? -preguntó el pino impaciente- ¿Qué pasó luego? -Bueno...no viemos más...-respondieron los gorriones-.
Y al llegar una nueva Navidad fue el primer pino al que derribaron y llevaron a la ciudad. Una vez allí, oyó a un hombre decir:
-Este es el más bonito. ¡Voy a llevarlo a casa! Mi familia se pondrá muy contenta.
Y así fue que lo llevaron a una enorme casa, llena de gente. Entre todos los colocaron en el salón. El pino pensaba:"¿Qué pasará ahora?". 
Todos se esmeraron en adornarlo. De sus ramas colgaron adornos de colores. En lo más alto pusieron una estrella dorado. Era magnífico; nunca había visto nada semejante.
De pronto se abrieron las puertas y muchos niños se abalanzaron sobre el pino. Enseguida sus gritos de alegría llenaron la habitación, y poco a poco fueron abriendo los regalos a los pies del árbol.
Pasada la Navidad, le quitaron los adornos y el pino pensaba:"Pero...¿qué están haciendo?, "¿qué va a pasar ahora conmigo?".

Hans Christian Andersen.

Canción de los Esqueletos

Cuando el reloj marca la UNA,
los esqueletos salen de su tumba.
TUMBAS POR AQUÍ, TUMBAS POR ALLÁ,
TUMBA, TUMBA, JAJAJAJAJA!!
Cuando el reloj marca las DOS,
los esqueletos comen arroz.

TUMBAS POR AQUÍ, TUMBAS POR ALLÁ,
TUMBA, TUMBA, JAJAJAJAJA!!
Cuando el reloj marca las TRES,
los esqueletos se ponen al revés.

TUMBAS POR AQUÍ, TUMBAS POR ALLÁ,
TUMBA, TUMBA, JAJAJAJAJA!!
Cuando el reloj marca las CUATRO,
los esqueletos se ponen los zapatos.

TUMBAS POR AQUÍ, TUMBAS POR ALLÁ,
TUMBA, TUMBA, JAJAJAJAJA!!
Cuando el reloj marca las CINCO,
los esqueletos pegan un brinco.

TUMBAS POR AQUÍ, TUMBAS POR ALLÁ,
TUMBA, TUMBA, JAJAJAJAJA!!
Cuando el reloj marca las SEIS,
los esqueletos se ponen el jersey.

TUMBAS POR AQUÍ, TUMBAS POR ALLÁ,
TUMBA, TUMBA, JAJAJAJAJA!!
Cuando el reloj marca las SIETE, 
los esqueletos comen cacahuetes.

TUMBAS POR AQUÍ, TUMBAS POR ALLÁ,
TUMBA, TUMBA, JAJAJAJAJA!!
Cuando el reloj marca las OCHO,
los esqueletos se comen el bizcocho.

TUMBAS POR AQUÍ, TUMBAS POR ALLÁ,
TUMBA, TUMBA, JAJAJAJAJA!!
Cuando el reloj marca las NUEVE,
los esqueletos muy bien se mueven.

TUMBAS POR AQUÍ, TUMBAS POR ALLÁ,
TUMBA, TUMBA, JAJAJAJAJA!!
Cuando el reloj marca las DIEZ,
los esqueletos duermen otra vez.

TUMBAS POR AQUÍ, TUMBAS POR ALLÁ,
TUMBA, TUMBA, JAJAJAJAJA!!








jueves, 26 de abril de 2012

Fomentar la lectura desde pequeños

Los padres podemos hacer mucho, por ejemplo:
§  No esperar a que sepa leer para animarle a la lectura. Un buen lector comienza a formarse cuando todavía no sabe leer. Por eso existen los libros de prelectura, para que ya el bebé se familiarice con ellos, los toque, los mire, los muerda…
§  Conocer y aplicar, si se ve conveniente, alguno de los métodos existentes para enseñar a leer a los bebés. Hay especialistas que proponen como momento idóneo entre los 3 y los 6 meses. Mediante el uso de diversos materiales que se encuentran en el mercado, como bits o tarjetones, el bebé comienza a familiarizarse con la lectura.
§  Tener en cuenta que se aprende a leer en la escuela, pero se forman lectores en la familia. No dejemos en manos del colegio lo que nos corresponde hacer a nosotros.
§  Dar ejemplo. El amor a la lectura se contagia. Si nunca nos ven con un libro, será difícil que nuestros hijos se interesen por la lectura. No podemos hacer que lean, pero sí crear un ambiente propicio en el que los libros formen parte del hogar. Es muy conveniente establecer un rato de lectura en familia: cada cual coge su libro y se pone a leer, si lo hacemos desde siempre, lo verán como algo natural.
§  Leerles cuentos cuando son pequeños y hacerlo saboreando la lectura, que perciban que disfrutamos con ello. Crearemos en nuestros hijos fascinación por las historias e interés por los libros que las contienen. Sin darnos cuenta, pasaremos de leerles cuentos a que ellos nos los lean.
§  Ayudarles a que formen su propia biblioteca (o la biblioteca familiar). Procuraremos que disponga de una estantería en su habitación y que catalogue sus tebeos, revistas y cuentos. Es muy positivo que lleve un registro de los que lee y que apunte si le gustaron mucho o poco.
§  Darles la oportunidad de que elijan los libros, no imponérselos. Con cierta periodicidad podemos ir a comprarlos con ellos y aprovechar para hablar de sus lecturas. Aunque hayan elegido ellos un libro, puede ser que no les guste una vez lo han empezado, en ese caso no tenemos que empeñarnos en que lo acaben. A todo lector le asiste el derecho a no acabarse un libro, o dos, o más.
§  En cada celebración, un libro, por lo menos… Lógicamente, no se ha de regalar sólo libros, pero nunca deben faltar. Así irán completando su biblioteca.
§  Fomentar actividades como: representaciones teatrales, cuenta-cuentos, marionetas, visitas a bibliotecas y librerías…
§  Buscar libros atractivos tanto en la forma como en el contenido. Los libros también entran por la vista, sobre todo, por los ojos de los más pequeños. Hemos de tener en cuenta los dibujos, los colores, el tamaño y la forma de la letra… Cuando son un poco más mayores, es conveniente buscar libros relacionados con sus aficiones e intereses.
§  Nunca utilizar la lectura como castigo. No podemos enviarlos a leer a su habitación porque se han portado mal. Debemos presentar la lectura no como algo gravoso, sino como algo divertido. Leer es, en todo caso, un premio, jamás un castigo.
§  Que nos vean disfrutar leyendo. Generamos expectativas positivas si comentamos cosas como “qué bueno es este libro”, si nos reímos cuando lo estamos leyendo, o les releemos un pasaje que nos ha gustado especialmente.
§  Pasarse libros. El intercambio de libros puede ser una forma de diálogo con nuestros hijos. Un libro que se comparte da mucho de qué hablar.


martes, 18 de octubre de 2011

UNIDADES DEL TRIMESTRE

En este trimestre se van a tratar estas tres Unidades, que se resumen a continuación. Es importante seguir en casa o al menos, intentar reforzar lo que se trabaja en clase, ayudándoles a:



1.-Ampliar el vocabulario.




2.-Recitar y cantar las canciones, que tenemos en el CD.




3.-Contar los cuentos que estan en cada Unidad.




4.-Ayudarles a adquirir los hábitos y habilidades sociales que están aprendiendo.




5.- Escuchar en casa algún disco de música clásica.




UNIDAD 1: EL COLEGIO




Cuento: Pinocho




OBJETIVOS:




* Conocer el colegio y mostrar autonomía en los espacios más habituales.




* Aprender el nombre del colegio y el de su profesora.




* Identificar el color azul, la forma redonda y los conceptos grande, pequeño.




* Situarse dentro y fuera de...




* Expresar emociones alegres y tristes.




VOCABULARIO:




Nombres: colegio, clase, aseos, patio, comedor, gimnasio, profesor, niños, armario, perchero, encerado, alfombra, pinturas, ficha, papelera...




Cualidades: grande, pequeño, ordenado, desordenado, limpio, sucio, alegre, triste...




Acciones: aprender, recoger, jugar, callar, escuchar, trabajar, pintar, garabatear, ordenar, colgar...




AUDICIÓN: Pequeña serenata nocturna, de W. Amadeus Mozart.




CANCIONES: El colegio de Pinocho.




HÁBITOS Y HABILIDADES SOCIALES:




*Saludar a la entrada y despedirse a la salida.




*Colgar la chaqueta en el perchero.




*Ayudar a recoger el material.




*Ir al servicio solo.




*Respetar el horario de descanso.



UNIDAD 2. EL CUERPO




Cuento de Caperucita roja.




OBJETIVOS: Nombrar partes del cuerpo, identificar el color rojo, diferenciar los cuatificadores: muchos-pocos, interiorizar la cantidad "uno", conocer algunas características del otoño, reconocer la forma redonda, identificar los conceptos "dentro-fuera".



VOCABULARIO: niño, niña, cabeza, pelo, ojos, boca, nariz, orejas, lengua, dientes, cuello, cuerpo, brazos, codo, manos, dedos, uñas, piernas, rodillas, pies, otoño, hojas, lluvia, alto, bajo, rubio, moreno, redondo, grande, pequeños, secas, amarillas, mirar, ver, oír, oler, comer, beber, sentarse, andar, reptar, correr, saltar, lavarse, peinarse, vestirse.



AUDICIÓN: La marcha Radetzky, de Johan Strauss.



HÁBITOS Y HABILIDADES SOCIALES:



- Lavarse las manos antes y después de comer. Cepillarse los dientes. Sonarse la naríz. Vestirse y desvertirse. Comer solo y probar toda clase de alimentos. Compartir materiales. Pedir las cosas "por favor".



ORIENTACIONES A LOS PADRES:



Tomar conciencia, poco a poco, que vayan adquiriendo habítos de alimentación e higiene adecuada. Comer de todo y evitar los dulces. Tomar un desayuno completo.



UNIDAD 3: La casa y la familia



Cuento: Los tres cerditos y el lobo.



OBJETIVOS: Nombrar e identificar elementos de la casa. Querer y valorar a la propia familia. Conocer las distintas estructuras familiares. Formas de celebrar la Navidad. Identificar el color amarillo. Conocer y vivencias la situación espacial "encima-debajo". Reconocer el número uno. Identificar la forma cuadrada. Conocer los cuantificadores"uno-muchos.



VOCABULARIO: casa, fachada, puertas, ventanas, cocina, frigorífico, lavadora, baño, bañera, ducha, lavabo, familia, hermano, hermana, tío, tía, abuelos. Bueno, malo, bonito, feo, grande, pequeño. Querer, ayudar, colaborar, recoger, ordenar.



AUDICIÓN: Sinfonía del reloj, de Joseph Haydn y Sevillanas.



HÁBITOS Y HABILIDADES SOCIALES: Recoger y colocar sus juguetes después de jugar. Saludar y despedirse de las personas. Valorar y respetar las diferentes formas de celebrar la Navidad. Aceptar y querer a los "otros" considerándolos como iguales.



ORIENTACIONES: Recordar que la mejor forma de inculcar hábitos es la repetición de los mismos, sin olvidar que educa más lo que se ve que lo que se oye. Las vivencias navideñas pueden ayudarnos a educar en la Interculturalidad, la tolerancia y el respeto. Diferentes religiones y versiones de la misma religión, todas ellas importantes y respetables.

sábado, 8 de octubre de 2011

Hábitos para trabajar en casa

Estos son algunos de los hábitos fundamentales que nos dieron, para trabajar en casa y que durante todo el año fomentan en la escuela:

Para lograr la autonomía personal:



  • Vestirse y lavarse solo.

  • Ir al servicio solo.

  • Comer solo.

  • Recoger sus juguetes.

  • Colaborar en casa con pequeñas tareas domésticas.

  • Acostumbrarse a entrar y salir solo del colegio sin la compañia de un adulto.

  • Habituarse por el gusto de estar limpio y aseado.

  • Acostumbrarse a no tirar las cosas al suelo y mantener la limpieza.

Con respecto al juego:



  • Fomentar las relaciones de amistad y no violencia.

  • Compartir juegos y juguetes.

  • Jugar con niñas y niños indistintamente.

  • Evitar el exceso de televisión, procurando la presencia de un adulto que controle la programación y el número de horas que la ve.

Con respecto a la salud:



  • Acostumbrarse a hacer buenos desayunos (lácteos, cereales, frutas, etc)

  • Dormir el número de horas necesarias.

  • No abusar del uso de dulces y chucherías.

  • Lavarse diariamente.

  • Cepillarse los dientes después de cada comida.

  • Comer de todo y evitar limitarse sólo a lo que al niño le guste.

Normas de comportamiento básicas:



  • Puntualidad.

  • No ceder a las rabietas.

  • Utilizar un tono de voz adecuado (no gritar al niño para que el niño no grite).

  • Acostumbrarlos a obedecer razonando con ellos.